Hannya Shingyō 般若心経
El Sutra del Corazón de la Perfección de la Gran Sabiduría
El bodhisattva Avalokiteshvara, al practicar profundamente Prajna Paramita, entendió con claridad que los cinco agregados están vacíos y se libró de todo sufrimiento.
Shariputra, la forma no difiere de la vacuidad y la vacuidad no difiere de las formas. Las formas en sí son vacuidad, y la vacuidad misma es formas. Las sensaciones, percepciones, formaciones y la conciencia también son así.
Shariputra, todas las cosas son una expresión de la vacuidad, no nacen ni mueren, no son puras ni son impuras, no aumentan ni disminuyen. Por eso, en la vacuidad, no hay formas, sensaciones, percepciones, formaciones o conciencia. No hay ojos, orejas, nariz, lengua, cuerpo ni mente; no hay vista, sonido, olfato, gusto ni tacto, nada que pensar, ver o conceptualizar. No hay ignorancia, ni extinción de la ignorancia... No hay vejez ni muerte, ni existe el fin de la vejez o de la muerte; no hay sufrimiento ni causa o cese del sufrimiento, no hay Vía ni sabiduría ni logros.
Así, sin nada que lograr, con la mente libre de obstáculos, el bodhisattva manifiesta la perfección de la sabiduría, el Prajna Paramita. Sin obstáculos, no hay miedo. Lejos de ilusiones, el Nirvana está ya alcanzado.
Todos los buddhas pasados, presentes y futuros confían en el Prajna Paramita y alcanzan así la insuperable, suprema, perfecta iluminación. Por lo tanto, conoce el Prajna Paramita como el verdadero gran mantra milagroso, el mantra brillante, supremo e incomparable, que aclara y elimina el sufrimiento y no es falso.
Así, pues, declaremos el mantra del Prajna Paramita, el mantra que dice: "Gate Gate Paragate Parasamgate Bodhi Svaha."